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lunes, 13 de septiembre de 2010

VUELTA AL COLE

Aunque suene a slogan de unos grandes almacenes, es lo que trae consigo septiembre.
Todos los años creo que escribo algo parecido cuando comienza el cole, pero es que da una alegría...no sé a los niños, pero a los padres nos hace felices.
Con el comienzo del colegio se acaban los horarios locos del verano. Eso que cada uno se acueste a la hora que quiere, y por tanto se levante a la hora que le da la gana.
Vuelven las cenas familiares. Ya todos alrededor de la mesa. Juntitos porque hay que cenar tempranito para poder irse a la cama pronto.
A la salida del colegio, hay que centrarse un poquito, hacer los deberes, organizar la ropa para el día siguiente. Por tanto la tarde vuelve a ser programada y poco diferente una de otra.
Y es que a ellos no lo sé, pero al menos a mí esto me hace feliz. Saber quién, qué y cuándo se va a hacer cada cosa.
En el cole de María hoy todo era caos. La mayoría de las niñás han ido acompañadas de sus papás. Así que al montón de rutas que hay habitualmente, se le sumaban los coches particulares. Pero es normal que hoy todos los padres hayan hecho el esfuerzo, aunque eso les haya costado llegar a las mil y monas al trabajo.
Las niñás felices, tirando de mochilas que pesaban más que ellas, los zapatitos todos relucientes. Besos por aquí, besos por allá, que si cuánto has crecido, que qué ganas tenía de verte...... Estas conversaciones, por cierto eran de niñas y de mamás, porque ya las hay que tienen algo que hacer........
Supongo que todos los padres, que no somos muy originales habremos dado el mismo consejo: que te portes bien, que atiendas, que no hables en clase etc etc etc. Lo mismo año tras año. Los niños a todo que sí, que sí, aunque luego hagan lo que les parezca.
Así que comienza la nueva temporada, y aunque el calendario diga que sigue siendo verano, ya como que no, que "huele" a otoño.
Y yo, como no quiero ser menos que los niños, pues me voy a hacer un propósito para este nuevo año escolar. Porque los propósitos son como los coleccionables, que aparecen siempre en septiembre y en enero.
Que no, que no, que no voy a dejar de fumar....Mi propósito es que igual que los niños empezarán a tener una vida ordenada, yo voy a hacerlo también. Espero que a partir de ahora no veáis escritos míos a partir de las once y media de la noche, porque a esa hora intentaré apagar esta máquina diabólica que tanto engancha.

viernes, 12 de febrero de 2010

COLEGIO DE ROZAS EN LA TV

Os voy a contar un secreto.
Ayer salí en la tele. Si, si, en la tele. Como no podía ser de otra forma, la cadena era "Intereconomía".
Fui con mi hijo Ignacio, y con otro chico y con su padre a hablar de "chicos diferentes". Chicos que no hacen el botellón, que tienen formas sanas de divertirse, y que están pensando en ser sacerdotes.
Me encantó la experiencia.
No consigo poner el video en internet para poderos enviar el link y que veáis mi salto a la fama. Los que tengáis cuenta en facebook lo podéis ver en mi perfil, pero lo que no, os prometo que en este fin de semana me dedicaré en cuerpo y alma a conseguir colgar el video.
Una experiencia muy bonita. Cuando me veáis ya veréis que cambio. Lo que hace la sala de maquillaje. Labios pintandos, pelo colocado....en fin, como me dijo mi hijo cuando salí de la sala de maquillaje "Mamá, te han tuneado".
Pero me encantó ir a hablar de lo que se siente cuando tienes un hijo por el que (de momento ) no tienes que estar preocupada porque ande con malas compañías, ni porque se divierta solo pensando en la borrachera quese va a coger ese fin de semana. Me encantó verlo con esa serenidad que va adquiriendo con los años y con educación que le va dando este colegio.
Me encantó que una cadena se dedique a hablar de estos valores que son tan importantes, que les dé igual si a la Belén Esteban se le está deformando o no la nariz. Todo eso es efímero. Los valores quedarán y será la mejor herencia que se pueda dejar.
No sé si llegará a ser sacerdote o no. Pero está adquiriendo un "barniz" especial. Es un chico estupendo, y lo será sea cual sea el camino que Dios le tenga preparado.
Creo que llevarlo a este colegio fue una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. Allí está rodeado de chicos como él, chicos sanos, que comparten ideales, que comparten formas de diversión.
La próxima entrada intentaré que sea el video.

lunes, 14 de septiembre de 2009

LLEGO SEPTIEMBRE

Empieza la normalidad. Cuando termine esta semana, si Dios quiere, ya cada uno estaremos en nuestro sitio, cumpliendo con nuestra obligaciones.
Hoy mi hija pequeña de siete años ha empezado el curso. El mayor lo hizo la semana pasada, y falta solo el tercero que lo comenzará el miércoles.
Todos los años me ocurre lo mismo. Empiezo el verano encantada de la vida, porque no hay horarios que cumplir, porque los días son largos, porque no hay que estar agobiados por cenar un rato antes o después......porque se respira una cierta libertad. Pero eso mismo que al principio me parecen solo ventajas, termina convirtiéndose en una carga, y cuando aparece el mes de septiembre en el calendario estoy deseando que todo vuelva a ser tan organizado como era antes del verano.
Y es que al final, a todos nos gusta la "organización". Saber a que hora nos vamos a levantar, a que hora nos tenemos que acostar, que hay que hacer y a qué hora.....eso del ocio por el ocio, como que no cuadra con los humanos.
Creo que es algo que no nos pasa solo a los mayores. Mi hija, que se ha pasado un verano divertidísimo, y sin embargo esta mañana estaba feliz de la vida. No ha sido necesario despertarla. Ha sido ella la que ha ido a mi cama a decirme que ya estaba despierta. Se ha vestido en un periquete y ¡ lista para el cole ! Hemos llegado, con una sonrisa de oreja a oreja. Pero no solo ella, todas las niñas que nos hemos cruzado estaban igual de contentas. Y no solo porque sea el primer día, ni siquiera estrenaba mochila. Es que el día se les acorta cuando tienen que cumplir con su obligación de estudio.
Y es que en España, las vacaciones veraniegas son demasiado largas. Hasta los niños están deseando de empezar a tener sus obligaciones para poder dejar a un lado esa eterna frase de :"me aburro".
Ojo, que yo no digo eso de "tienes más vacaciones que un maestro". A mi me parece que el trabajo que hacen necesita esas vacaciones e incluso más. De lo que me quejo es que son demasiado seguidas. Hay paises nórdicos sobre todo, donde al final de cada trimestre hay unos días de vacaciones, y las de verano son poco más de un mes.
Claro, que es otra meteorología. En España tenemos que vivir con lo que tenemos y con los cuarenta grados de temperatura de los meses de julio y agosto, cualquiera da clase.
Desde aquí, feliz inicio de curso a todos los alumnos y profesores.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

VUELTA AL COLE

La vuelta al cole. Para los niños significa mochilita nueva, libros a estrenar y estuche ultimo modelo con el que presumir con las amigas, zapatos relucientes. Para los padres significa, tarjeta de crédito echando humo para comprar todas esas cosas. Yo, por hacer esto que hacen todas las madres de familia en esta época, me he ido a comprar el uniforme del cole. Como es la guerra, casi peor que el primer día de rebajas, decidí ir tempranito a ver si con un poco de suerte al resto se le habían pegado las sábanas.
Antes que yo, porque para esto hay que hacer cola como en la carnicería, con la única diferenica que como no se pide la vez tienes que estar alerta que no se cuele la listilla de turno. A lo que iba, una madre con una hija adolescente estaban en la misma tarea.
No es que quisiera cotillear, pero la verdad es que no tenía mucho que hacer en ese tiempo, y estaban a un metro de mi, así que era imposible no enterarme de la conversación.
La madre, con buen criterio, quería un uniforme holgadito, entre otras cosas, porque según le ha explicado a su hija en varias ocasiones, cuesta una pasta, y no está dispuesta a gastarse ese dinero todos los años.
La hija, decía que ni pensarlo que íba a llevar la falda a la altura de la rodilla, y que aunque no pudiera respirar porque no le abrochara la cintura, quería una talla menor de todo.
Una talla menos, parece que era la misma del año pasado, así que la mamá pensó que se marchaban y que utilizara lo que ya tenía.
Pero la niña, quería estrenar, aunque fuera la misma falda tableada del año anterior. Y además tenía muy claro que la camisa no la quería tan ancha porque la hacía muy gorda. Y que a todo esto, el colegio empezaba el miércoles que viene, y que a ver quien le íba a arreglar toda esa ropa.
La madre respiraba hondo, supongo que a modo de terapia, por no darle un grito a la niña y montar el espectáculo.
La dependienta, que debe estar más que acostumbrada a esto, no decía nada, íba y venía a por una talla más o una menos.
Se ponía la falda, se la quitaba, se probaba la rebeca, se la quitaba, volvía a hacer lo mismo con la de la talla más pequeña.....y la madre seguía respirando hondo.
Y yo pensaba en la suerte que tengo, que no había llevado a mi hija, que compraría la talla que me pareciera y que eso se pondría, y que tendría que hacer un curso parecido a los de preparto donde te enseñan a respirar y a resoplar para irme preparando para dentro de unos años.
Cuando ya llevábamos como veinte minutos, de repente, cual aparición, salió otra señorita con un plumero en la mano dispuesta a limpiar estantería. La que literalmente abordé pidiéndole por favor que me atendiera, y afortunadamente fue a soltar el plumero.
Hice mi compra, tan contenta que haberme quitado ya esta carga de encima. El problema ha sido que he debido contagiarme de la mamá soplante, y cuando le he probado las cosas a mi hija, he debido de comprar pensando que no es que tengan que durar para este curso y el que viene, que si le dura hasta que vaya a la universidad pues mira tu que ahorro.
Así que tendré que ir otro día, y a ver si tengo suerte y me tocan delante parejas de madres e hijas que no tengan conflictos sobre el largo que debe tener la falda.